Cartas de amor desde Latinoamérica 2026
Cada letra, un aroma, un color, un sabor. Un trocito de calidez, de sol, de playa y mar. Cada letra, un trocito de mí. Cada letra, la añoranza y el deseo de volver a pisar la fina arena de las playas de Rincón. Cada letra, la pasión por los vibrantes colores de Cartagena: mi alma ríe. Cada letra, un atardecer en Holbox, donde la vida se calma y el alma se reconforta. Cada letra, la alegría de Salvador, el açaí, el pan de queso y la caipiriña.
Y la gente. ¡Ay, la gente! Gente por todas partes. Que sonríe con la mirada, que cuenta historias: algunas alegres, otras profundas, que me dejan un trocito de sí mismos.
A todos ellos, a ti, que vivas sin permiso, sin necesidad de pedir ser completo, real, auténtico y feliz. Recuerda que la vida es ahora, y ahora es el momento de amar: a ti, a mí y a todos. Y amar (no) requiere valentía. La vida es una carta, una carta de amor.
Teresa